Con su cámara nueva Tomás hizo estas fotos que nos muestran al artista que nunca quiso considerarse a sí mismo. Era un excelente diseñador gráfico que siempre se valoró por debajo de sus merecimientos.Sabía mirar y tenía un buen gusto natural sin afectaciones. Yo tengo el privilegio y el orgullo de haber sido su padre. Tuvo una vida atormentada y unos deseos siempre insatisfechos y su temprana muerte nos ha privado a todos cuantos le quisimos del contacto enriquecedor con una persona excepcional. Descansa Tomás de tu agitada y dolorosa existencia y que, de alguna forma, te llegue el cariño de tantos como te hemos querido.
Tomás no quiero ver en esa torre tantos artilugios adosados, me parecen enormes pastillas que producen grandes falsos efectos y cables escondidos, ventanas que dan a ningún sitio, suelos y encrucijadas al vacío. No quiero ver en esa torre tu mirada, tu mirada hijo mío, tus ojos oscuros y despiertos que ví llorar en tantas madrugadas. Ya no llorarás más, te has quedado sin nada. Sin pena, sin alegría, sin risa ni palabras, te has quedado sin nada. Gesto terco y tan triste, te has quedado sin nada. Quiero recuperarte para la vida y ya no puedo hacer nada. Te esperaré a que vuelvas, te esperaré aunque no haya mañana.
2 comentarios:
Con su cámara nueva Tomás hizo estas fotos que nos muestran al artista que nunca quiso considerarse a sí mismo. Era un excelente diseñador gráfico que siempre se valoró por debajo de sus merecimientos.Sabía mirar y tenía un buen gusto natural sin afectaciones.
Yo tengo el privilegio y el orgullo de haber sido su padre.
Tuvo una vida atormentada y unos deseos siempre insatisfechos y su temprana muerte nos ha privado a todos cuantos le quisimos del contacto enriquecedor con una persona excepcional.
Descansa Tomás de tu agitada y dolorosa existencia y que, de alguna forma, te llegue el cariño de tantos como te hemos querido.
Tomás no quiero ver en esa torre tantos artilugios adosados, me parecen enormes pastillas que producen grandes falsos efectos y cables escondidos, ventanas que dan a ningún sitio, suelos y encrucijadas al vacío. No quiero ver en esa torre tu mirada, tu mirada hijo mío, tus ojos oscuros y despiertos que ví llorar en tantas madrugadas. Ya no llorarás más, te has quedado sin nada. Sin pena, sin alegría, sin risa ni palabras, te has quedado sin nada. Gesto terco y tan triste, te has quedado sin nada. Quiero recuperarte para la vida y ya no puedo hacer nada. Te esperaré a que vuelvas, te esperaré aunque no haya mañana.
Publicar un comentario