Desde abajo, desde lo más abajo posible, la farola se transforma en autopista al cielo luminoso de Madrid.Puede que estés allí ,Tomás, flotando sobre todos nosotros.
Me desperté muy pronto, estaba muy inquieta, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Presagio de teléfono que sonaba y sonaba, esto no era normal y tú no contestabas, presagios oscuros, interiores era un día de julio, caluroso, de sol. Eran las 7 de la mañana y hasta quise pensar en tu promesa y que ibas a venir ya, que estabas en la ducha, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Empiezo a buscarte: el Samur, los hospitales y hasta la policia municipal, nada está coordinado presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Arreglo cosas, naderías de la casa, no podía parar, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Y te llamo, te llamo y te sigo llamando "no serán tantas veces, me dijiste anteayer". No puedo contenerme, gritaría muy fuerte a ver si así te llega mi lamento y decido ir a buscarte hasta tu casa. Subo hasta tu puerta y no me atrevo a entrar, estoy con tanta angustia, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Por fin cojo la llave y abro, eran la 1,30, la hora que tu teléfono llamó a casa, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Esperaba encontrarte en tu cama, pero no, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. No habías estado aquella noche allí, ¡ay tu promesa Tomás! ¿y tu promesa? presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, ya no veía el sol. Todo esta quieto, ordenado y en silencio, no volverás a entrar por esa puerta, a descansar en esa cama azul, no volverás a colocar tus fotos de mujeres muy lindas que rien sin parar, no volverás a regar las plantas que compramos, aquella que tanto te gustó, no volveras a subir las escaleras, no volverás, Tomás no volverás. Dice tu padre que puede que estés por ahí flotando, tendré que estar atenta, te quiero aunque seas el viento, acariciar.
Tomás, hoy he sido capaz de contar aquel cuento sobre el destino que no permite huir a los mortales. El cuento del criado que precisamente porque va huyendo llega puntual a la cita con la muerte. Y he sentido espanto al pronunciar ciertas palabras: -me ha mirado la muerte amenazante, -he sentido miedo -tienes que huir, -aquí tienes en pago a tus favores una bolsa de oro que has ganado, - vete deprisa, huye veloz que la muerte no te alcance. Has huído ciego, oyendo y acatando tu destino, sufriendo más de una muerte cada día. Yo era una testigo inútil, tu comparsa y te he llorado tanto en tus muertes cotidianas esas del día a día que me quedé sin lagrimas amor, cómo duele el dolor. Te sigo extrañando en esta nueva ausencia, descansa, vida mía. Adios Tomás.
Si pudiera esconderme, si pudiera escapar a todas las miradas, esconderme en el fondo oscuro de un abismo sin fondo, escaparme sin rastro, dejar que pase el tiempo, que pase, que se desgasten mis células que me mantienen viva, ahora que estoy sin vida. Si pudiera esconderme para llorarte a solas. Si pudiera morirme, dejarme ir, una vez más llegar hasta tu lado, acompañarte. Pero no puedo Tomás, ahora ya no puedo ¿te acuerdas? te dije que ya no podía más y te fuiste a la muerte directo, era de madrugada. Me ha quedado esperándote en una espera que no tiene llegada. Yo te esperaré siempre como si no pasara nada, no sé qué es despedirse de un hijo es una fórmula muy triste, es muy amarga. Me quedo aquí, espero que descanses en paz, te he guardado en el alma.
4 comentarios:
Desde abajo, desde lo más abajo posible, la farola se transforma en autopista al cielo luminoso de Madrid.Puede que estés allí ,Tomás, flotando sobre todos nosotros.
Me desperté muy pronto, estaba muy inquieta, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Presagio de teléfono que sonaba y sonaba, esto no era normal y tú no contestabas, presagios oscuros, interiores era un día de julio, caluroso, de sol. Eran las 7 de la mañana y hasta quise pensar en tu promesa y que ibas a venir ya, que estabas en la ducha, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Empiezo a buscarte: el Samur, los hospitales y hasta la policia municipal, nada está coordinado presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Arreglo cosas, naderías de la casa, no podía parar, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Y te llamo, te llamo y te sigo llamando "no serán tantas veces, me dijiste anteayer".
No puedo contenerme, gritaría muy fuerte a ver si así te llega mi lamento y decido ir a buscarte hasta tu casa. Subo hasta tu puerta y no me atrevo a entrar, estoy con tanta angustia, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Por fin cojo la llave y abro, eran la 1,30, la hora que tu teléfono llamó a casa, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. Esperaba encontrarte en tu cama, pero no, presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, de sol. No habías estado aquella noche allí, ¡ay tu promesa Tomás! ¿y tu promesa? presagios oscuros, interiores, era un día de julio, caluroso, ya no veía el sol. Todo esta quieto, ordenado y en silencio, no volverás a entrar por esa puerta, a descansar en esa cama azul, no volverás a colocar tus fotos de mujeres muy lindas que rien sin parar, no volverás a regar las plantas que compramos, aquella que tanto te gustó, no volveras a subir las escaleras, no volverás, Tomás no volverás. Dice tu padre que puede que estés por ahí flotando, tendré que estar atenta, te quiero aunque seas el viento, acariciar.
Tomás, hoy he sido capaz de contar aquel cuento sobre el destino que no permite huir a los mortales. El cuento del criado que precisamente porque va huyendo llega puntual a la cita con la muerte. Y he sentido espanto al pronunciar ciertas palabras:
-me ha mirado la muerte amenazante,
-he sentido miedo
-tienes que huir,
-aquí tienes en pago a tus favores una bolsa de oro que has ganado,
- vete deprisa, huye veloz que la muerte no te alcance.
Has huído ciego, oyendo y acatando tu destino, sufriendo más de una muerte cada día. Yo era una testigo inútil, tu comparsa y te he llorado tanto en tus muertes cotidianas esas del día a día que me quedé sin lagrimas amor, cómo duele el dolor. Te sigo extrañando en esta nueva ausencia, descansa, vida mía. Adios Tomás.
Si pudiera esconderme, si pudiera escapar a todas las miradas, esconderme en el fondo oscuro de un abismo sin fondo, escaparme sin rastro, dejar que pase el tiempo, que pase, que se desgasten mis células que me mantienen viva, ahora que estoy sin vida. Si pudiera esconderme para llorarte a solas.
Si pudiera morirme, dejarme ir, una vez más llegar hasta tu lado, acompañarte.
Pero no puedo Tomás, ahora ya no puedo ¿te acuerdas? te dije que ya no podía más y te fuiste a la muerte directo, era de madrugada. Me ha quedado esperándote en una espera que no tiene llegada. Yo te esperaré siempre como si no pasara nada, no sé qué es despedirse de un hijo es una fórmula muy triste, es muy amarga. Me quedo aquí, espero que descanses en paz, te he guardado en el alma.
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