viernes, 25 de julio de 2008

5 comentarios:

Begoña dijo...

“Vete Tomás en metro” (y es que no sabes), no puedes llegar a una estación determinada a la que ibas y cambiaste el recorrido, escapándote de paradas, andenes y llegadas. Y yo, te esperé tanto, de día, de noche y madrugada.
Te querré siempre Tomás, eres mi vida, mi vida asumida y sumida y desgarrada.

Anónimo dijo...

Tomás toda la ciudad se comunica a través de recorridos que hice alguna vez contigo, cuando me acompañabas o yo te acompañaba, siempre tan deprisa, tan forzada la curva, el freno y el motor: ¿puedes conducir tú?. Tomás cuántas y cuántas veces hemos ido juntos a tantos y tantos sitios. Estos últimos días, sin saberlo, los últimos recados, las últimas compras, los últimos zapatos, todo se ha quedado nuevo, sin sentido guardado en un cajón. Tengo en cada esquina un recuerdo de tu última mirada, del último frenazo, del último favor. Tengo la ciudad llena de recuerdos y te has ido, no se pensar que nunca volverás. Te quiero en un presente indefinido, Tomás, hijo, qué tarde se ha hecho el tiempo qué retraso llevas desde el domingo, tengo que convencerme que nunca volverás.

Anónimo dijo...

Esta es la foto que eligió Carlos Cavestany en la exposición para guardar la memoria de su primo Tomás. Pagó por adelantado el precio convenido con nosotros: un texto para este blog.
Tomás odiaba viajar en metro y visitar los hospitales,era un rechazo lleno de temor a una incierta bajada a los infiernos suburbanos y a un sueño narcótico involuntario.Su experiencia personal justificaba estos temores.
Pese a ellos, bajó a los infiernos en demasiadas ocasiones y saltaba apresuradamente de la cama en cuanto salía del quirófano que,a su pesar, tuvo que visitar para recomponerse de heridas y golpes.
Te quedas Carlos,con la única y rara foto que tu primo le dedicó al metro de Madrid.Se quedó dormido y se pasó de estación.

ANA DE LA FUENTE dijo...

Con todos mis respetos, hice unos cuadros de alguna foto de Tomas. Juan me dijo que no les importaria. Yo desde luego mientras los pintaba, no dejaba de pensar en Tomy, todo un privilegio para mi humilde imaginacion.
Gracias
Ana de la Fuente

Begoña dijo...

Hola Ana, acabo de ver lo que has escrito ya hace tiempo, me alegro que te acuerdes de Tomás, que sigas pintando