viernes, 25 de julio de 2008


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me siento tan cerca de tus encuadres,de tus puntos de vista,que soy yo mismo mirando con tus ojos.Cuidadoso, reflexivo, atento a cada detalle, ese eras tú y yo te miraba en mi improvisación en mis casuales encuentros con las cosas y los lugares donde , luego, coincidía nuestro gusto.

Begoña dijo...

Qué encuentro entre espacios has resaltado, Tomás, decir tu nombre es arañarme el alma. Qué líneas tan rectas has señalado, Tomás, decir tu nombre es arañarme el alma. Una combinación de huecos, vanos y paredes, Tomás, decir tu nombre es arañarme el alma. Me duele el corazón que no me cabe en él, dolor tan grande y choca y se escapa el aliento de mi boca. Tomás, decir tu nombre es arañarme el alma, Tomás, Tomás, Tomás hijo adorado no puede ser que este final, al fin me rompa.