También en estas acumulaciones de objetos, en estas aleatorias arquitecturas encontradas,coincidían nuestros gustos. Términos, el estado final de las cosas de los objetos y de los lugares.Con tu exquisita dedicación y cuidado diseñaste el catálogo de mi exposición en aquel lejano y significativo año 2000. Símbolo que fue de un futuro que ya es pasado. Y tú Tomás , hijo mío, sin tiempo ya
Era una guerra, pero tú no eras el enemigo, tú eras de los nuestros pero caíste prisionero. Nunca fuiste el enemigo, Tomás, queríamos liberarte pero no pudimos. Te aseguro que intentamos liberarte y nos llenamos de heridas en el intento. Has caído como muchos otros en esa guerra.
Dice anónimo, gracias, Tomás que has caído en la guerra, prisionero. Rodeado de heridas, de sangre, de metralla, decías: "estoy solo" y ¿ves que no era así?.
Tomás, mi hijo querido no estabas solo ¿te has lavado las heridas, la sangre, la metralla? Quédate descasando en paz, en luz por fin.
He ido recogiendo piedras por los caminos, arenitas al borde de la mar, flores en las montañas, las cáscara de troncos en el bosque y así vuelvo a empezar. Quisiera que pudieran apreciar la belleza de la muesca en la rama, de la rama en el árbol, de la concha en la arena, de la arena del mar. Cómo te voy a echar en falta hijo sensible, amargo, endemoniado, generoso y grandullón
Nos trajeron la piedra con tu inicial. La T de Tomás.La encontró una niña bajo el mar de Altea. ¿Te acuerdas?.Los veranos de Altea,tu arisca adolescencia,la zodiac, la pesca submarina,el esquí acuático haciendo tus piruetas cada vez más arriesgadas,tu destino en una piedra que ya entonces estaría allí . Y no la vimos,no vimos tu vida en esa piedra con tu T inicial y estaba allí anunciando el futuro que es hoy, cuando ni podemos ni queremos dejar de llorar tu ausencia. ¿Hay otra dimensión desde la que se puede ver la T?.
Lo mismo que estas piezas amontonadas y parece que esperando inservibles su nuevo destino me he desmoronado pieza a pieza, chasqueando unas contra otras han caído y se ha desvanecido mi forma. He vuelto a un pasado en el que me cuesta recordar si como ahora el vacío y el caos invadían el entorno. Descubro que el vacio es sobre todo ausencia de tiempo, un vagar indeciso a ningún puerto, es un silencio aterrador. El dolor, tal dolor por lo que ha sido y por lo que no ha sido de tí. Estás tan lejos, descansa en paz Tomás, descansa en paz, descansa.
6 comentarios:
También en estas acumulaciones de objetos, en estas aleatorias arquitecturas encontradas,coincidían nuestros gustos.
Términos, el estado final de las cosas de los objetos y de los lugares.Con tu exquisita dedicación y cuidado diseñaste el catálogo de mi exposición en aquel lejano y significativo año 2000. Símbolo que fue de un futuro que ya es pasado. Y tú Tomás , hijo mío, sin tiempo ya
Era una guerra, pero tú no eras el enemigo, tú eras de los nuestros pero caíste prisionero. Nunca fuiste el enemigo, Tomás, queríamos liberarte pero no pudimos. Te aseguro que intentamos liberarte y nos llenamos de heridas en el intento. Has caído como muchos otros en esa guerra.
Dice anónimo, gracias, Tomás que has caído en la guerra, prisionero. Rodeado de heridas, de sangre, de metralla, decías:
"estoy solo" y ¿ves que no era así?.
Tomás, mi hijo querido no estabas solo ¿te has lavado las heridas, la sangre, la metralla? Quédate descasando en paz, en luz por fin.
He ido recogiendo piedras por los caminos, arenitas al borde de la mar, flores en las montañas, las cáscara de troncos en el bosque y así vuelvo a empezar. Quisiera que pudieran apreciar la belleza de la muesca en la rama, de la rama en el árbol, de la concha en la arena, de la arena del mar. Cómo te voy a echar en falta hijo sensible, amargo, endemoniado, generoso y grandullón
Nos trajeron la piedra con tu inicial. La T de Tomás.La encontró una niña bajo el mar de Altea.
¿Te acuerdas?.Los veranos de Altea,tu arisca adolescencia,la zodiac, la pesca submarina,el esquí acuático haciendo tus piruetas cada vez más arriesgadas,tu destino en una piedra que ya entonces estaría allí . Y no la vimos,no vimos tu vida en esa piedra con tu T inicial y estaba allí anunciando el futuro que es hoy, cuando ni podemos ni queremos dejar de llorar tu ausencia.
¿Hay otra dimensión desde la que se puede ver la T?.
Lo mismo que estas piezas amontonadas y parece que esperando inservibles su nuevo destino me he desmoronado pieza a pieza, chasqueando unas contra otras han caído y se ha desvanecido mi forma. He vuelto a un pasado en el que me cuesta recordar si como ahora el vacío y el caos invadían el entorno. Descubro que el vacio es sobre todo ausencia de tiempo, un vagar indeciso a ningún puerto, es un silencio aterrador. El dolor, tal dolor por lo que ha sido y por lo que no ha sido de tí. Estás tan lejos, descansa en paz Tomás, descansa en paz, descansa.
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